Hernando del Castillo

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Hernando del Castillo

Hernando del Castillo
Alcaide de Alarcón y señor de Altarejos
Archivo:Hernando del Castillo.jpg
Representación artística de Hernando del Castillo, alcaide de Alarcón. No se conserva ningún retrato auténtico conocido.
Otros nombresHernando el Sabio; Fernando del Castillo
Conocido porSer uno de los principales servidores de los Pacheco en la Tierra de Alarcón, defender el Marquesado de Villena durante la guerra sucesoria castellana y ejercer temporalmente la jurisdicción señorial sobre Perona
Años activoMediados del siglo XV – ca. 1501-1502
NacimientoCastillo de Garcimuñoz o su entorno (probable)
Muerteca. 1501-1502
BuriedOlmillos (hipótesis historiográfica)
ResidenciaCastillo de Garcimuñoz; Alarcón
LocalidadTierra de Alarcón, Cuenca
Guerras y conflictos
Campañas de Requena y Mira; Guerra de Sucesión Castellana; Guerra del Marquesado de Villena
CargosAlcaide de Alarcón; alcaide de Zafra; alcaide de Requena según testimonio posterior; juez de Alarcón
LinajeFamilia Castillo
Esposo/aJuana de Toledo
PadreDesconocido
MadreViolante González, la Blanquilla
Hijos/asDiego del Castillo; Alonso del Castillo y Toledo; María del Castillo; Violante del Castillo; Leonor del Castillo; Teresa del Castillo; Guiomar del Castillo; Juana del Castillo; Inés del Castillo
OcupaciónMilitar, alcaide, caballero, administrador señorial y gran propietario

Hernando del Castillo (¿Castillo de Garcimuñoz?, siglo XV – ca. 1501-1502), conocido también como Hernando el Sabio, fue un militar, alcaide, caballero y gran propietario de la Tierra de Alarcón, considerado uno de los principales servidores de Juan Pacheco y de su hijo Diego López Pacheco, marqueses de Villena.

Durante varias décadas ejerció una enorme influencia sobre el territorio de Alarcón. Fue alcaide de la fortaleza de Alarcón, señor de Altarejos, poseedor de extensas propiedades, dehesas y molinos en la ribera del río Júcar, y desde 1475 recibió de Diego López Pacheco la jurisdicción civil y criminal sobre Perona, aldea perteneciente hasta entonces a San Clemente.

Su papel durante la Guerra del Marquesado de Villena lo convirtió en uno de los principales adversarios de las comunidades que se levantaron contra los Pacheco, entre ellas San Clemente, y de dirigentes realistas como Juan López Rosillo.

La trayectoria de Hernando representa, por ello, el reverso del proceso político experimentado por San Clemente durante el último tercio del siglo XV. Mientras Rosillo y otros dirigentes defendieron la incorporación de la villa a la Corona de Castilla, Hernando encarnó el poder militar, territorial y señorial de los Pacheco sobre la antigua Tierra de Alarcón.

Su figura presenta además una extraordinaria complejidad social y religiosa. Hijo de Violante González, la Blanquilla, cuyos restos fueron exhumados y quemados por la Inquisición después de su muerte, Hernando fue procesado por el Santo Oficio entre 1498 y 1499 acusado de prácticas judaizantes y de ayudar a conversos perseguidos. La sentencia, sin embargo, fue considerablemente más matizada que las acusaciones: fue tenido por legítimamente compurgado, recuperó su libertad, bienes, honra y fama, aunque tuvo que realizar una abjuración de levi, cumplir treinta días de penitencia y pagar cien mil maravedíes.

«Hernando el Sabio»

Las fuentes posteriores recuerdan a Hernando del Castillo mediante el sobrenombre de:

«Hernando el Sabio».

Uno de los testimonios conservados lo consideraba:

«uno de los sabios hombres que avía en el Rreyno».

Otro hombre que había participado con él en diferentes campañas militares lo definió como:

«hombre noble en obras y en dichos y en hechos».

El sobrenombre no debe interpretarse necesariamente en sentido académico. Parece reflejar fundamentalmente la reputación de un hombre:

  • experimentado;
  • calculador;
  • hábil en la política;
  • conocedor de las luchas de poder;
  • buen administrador de su patrimonio;
  • capaz de sobrevivir a varias décadas de guerras y enfrentamientos familiares.

La historiografía moderna ha llegado a describirlo como una especie de «condotiero con ínfulas de gobernante», aunque con una diferencia fundamental: no era un mercenario independiente, sino uno de los principales hombres de confianza de los Pacheco.

Origen familiar

Los orígenes familiares de Hernando del Castillo constituyen uno de los grandes problemas de su biografía.

Su madre fue:

Violante González, la Blanquilla.

Violante vivía en Castillo de Garcimuñoz y estuvo casada con:

Alonso de Luz.

Sin embargo, Alonso de Luz parece haber sido el padrastro de Hernando y no puede identificarse con seguridad como su padre biológico.

La identidad del padre de Hernando continúa sin resolverse.

Violante González, «la Blanquilla»

Violante González desempeñó posteriormente un papel fundamental en la memoria de los Castillo.

Después de su muerte fue acusada de judaísmo por el Santo Oficio.

Sus restos habían sido enterrados en la:

capilla de Santa Catalina del convento de San Agustín de Castillo de Garcimuñoz.

La Inquisición ordenó exhumarlos.

Finalmente fueron quemados públicamente en un auto de fe celebrado en la:

Plaza Mayor de Cuenca

el:

21 de diciembre de 1491.

Este acontecimiento tuvo enormes consecuencias sobre la memoria posterior de la familia.

Décadas después, cuando los descendientes de Hernando intentaron demostrar su hidalguía, sus enemigos —especialmente el concejo de San Clemente— utilizaron repetidamente la memoria de la Blanquilla para cuestionar:

  • su limpieza de sangre;
  • su pretendida nobleza;
  • la antigüedad del linaje;
  • las genealogías presentadas por los Castillo.

El problema del padre

Hernando nunca dejó claramente documentada la identidad de su padre en las fuentes actualmente conocidas.

Durante los pleitos de hidalguía del siglo XVI, sus descendientes intentaron hacer proceder al linaje de una antigua casa solar de:

Trasmiera

en las proximidades de Laredo.

Según esta genealogía, Hernando habría descendido de un:

Pedro Sánchez del Castillo.

La familia afirmaba que Hernando había llegado desde las Montañas hasta Castilla siendo joven.

El concejo de San Clemente rechazó esta filiación y sostuvo que el auténtico origen del personaje se encontraba en:

  • Castillo de Garcimuñoz;
  • Huete;
  • el entorno familiar de Violante González.

Por tanto, la ascendencia cántabra debe considerarse una genealogía reivindicada por sus descendientes, no una filiación históricamente establecida.

La posible relación con el doctor Pedro González del Castillo

Existe otra hipótesis especialmente importante para la historia de San Clemente.

Algunos estudios han planteado que Hernando del Castillo pudiera ser en realidad el:

licenciado Hernán González del Castillo

hijo natural del:

doctor Pedro González del Castillo.

Este licenciado había recibido de su padre una considerable hacienda formada por:

  • molinos del río Júcar;
  • una heredad en San Clemente;
  • huertas y viñas;
  • la dehesa de Olivilla;
  • la dehesa de Galapagar.

La coincidencia entre parte de ese patrimonio y las propiedades posteriores del alcaide ha llevado a proponer que ambos personajes fueran uno solo.

Sin embargo, esta identificación presenta un problema fundamental: otras reconstrucciones documentales consideran al licenciado Hernán fallecido antes de 1480 y documentan ya entonces a sus nietos García y Pedro Ruiz de Alarcón.

Por tanto:

la identificación entre el licenciado Hernán González del Castillo y Hernando del Castillo, alcaide de Alarcón, debe mantenerse como hipótesis abierta y no como hecho demostrado.

Juventud en Castillo de Garcimuñoz

Los recuerdos conservados por testigos del siglo XVI sitúan la juventud de Hernando en:

Castillo de Garcimuñoz.

Vivía dentro del entorno doméstico de Alonso de Luz, marido de su madre.

Un testigo anciano recordaba haber comenzado a conocerlo cuando todavía se encontraba allí y señalaba que Hernando continuó vinculado durante bastante tiempo a la residencia familiar.

La historiografía considera probable que no abandonara definitivamente aquel núcleo hasta obtener importantes responsabilidades dentro de la administración señorial de los Pacheco.

Juan Pacheco

El personaje fundamental para explicar su ascenso fue:

Juan Pacheco.

El futuro marqués de Villena fue uno de los hombres más poderosos de la Castilla de Enrique IV.

Según los testimonios utilizados posteriormente por el concejo de San Clemente, Juan Pacheco habría sacado a Hernando de Castillo de Garcimuñoz para llevarlo consigo como:

paje y criado.

El servicio a los Pacheco fue el principal mecanismo de ascenso de Hernando.

La relación se mantendría posteriormente con el hijo del marqués:

Diego López Pacheco.

Criado, camarero y hombre de confianza

Las fuentes utilizan diferentes términos para describir la relación de Hernando con los Pacheco.

Aparece como:

  • criado;
  • paje;
  • camarero;
  • caballero;
  • alcaide;
  • hombre de confianza.

Con el paso del tiempo dejó de ser simplemente un dependiente de la casa señorial para convertirse en uno de sus principales agentes políticos y militares en la Tierra de Alarcón.

La historiografía lo ha definido como:

la mano derecha de Juan Pacheco y Diego López Pacheco en el suelo de Alarcón.

La caballería

Uno de los principales debates posteriores fue determinar si Hernando era:

  • hidalgo de sangre;
  • caballero por privilegio;
  • caballero pardo;
  • o simplemente un poderoso servidor señorial que disfrutaba de determinadas exenciones.

Los testimonios son contradictorios.

En Villar de Cantos todavía se discutía décadas después si:

  • Juan Pacheco lo había hecho caballero;
  • el rey le había concedido tal calidad;
  • era caballero pardo;
  • o simplemente era conocido como caballero.

Pinos Puente y la campaña de Granada

Los descendientes de Hernando afirmaban que había obtenido una carta de caballería y unas armas durante una acción militar en:

Pinos Puente

en la vega de Granada.

Un testigo afirmó haber visto una carta donde figuraban las armas concedidas al alcaide, aunque no pudo recordar su composición.

Pedro de la Fuente, escribano de San Clemente, afirmaba que la merced se había obtenido durante el reinado de Enrique IV por mediación de Juan Pacheco.

La historiografía ha relacionado este episodio con una expedición a la vega granadina realizada hacia:

junio de 1455.

La existencia de una tradición sobre la carta de caballería está documentada, pero no se conserva en las fuentes utilizadas una descripción segura de sus armas.

Ascenso en la Tierra de Alarcón

El ascenso de los Pacheco sobre la Tierra de Alarcón transformó también la posición de Hernando.

En 1458, Juan Pacheco consiguió desplazar buena parte del poder territorial de los antiguos Ruiz de Alarcón.

A partir de este contexto, las alcaidías de:

terminaron bajo el control de Hernando del Castillo.

Las fuentes lo presentan entonces como:

camarero del marqués de Villena.

Alcaide de Alarcón

La principal dignidad de Hernando fue la:

alcaidía de la fortaleza de Alarcón.

Desde aquella fortaleza podía controlar una enorme extensión territorial.

Alarcón seguía siendo la cabeza histórica de un territorio compuesto por multitud de aldeas, términos, dehesas, montes, caminos y aprovechamientos.

El control militar de la fortaleza proporcionaba a Hernando:

  • autoridad militar;
  • capacidad coercitiva;
  • acceso a las redes del marqués;
  • influencia judicial;
  • control territorial;
  • enorme prestigio.

Uno de sus contemporáneos afirmaría:

«no se hazía allí donde vivía y hera alcaide ninguna cosa sy no hera por su mandado e mano».

Alcaide de Requena

Un testimonio posterior recuerda igualmente que Hernando había ejercido como:

alcaide de Requena.

El testigo afirmaba haber participado con él:

«en las guerras que ovo en lo del Marquesado de Villena y en lo de Rrequena y en lo de Mira».

La noticia procede de una declaración retrospectiva y debe expresarse como tal, pero demuestra el carácter regional de su actividad militar.

Señor de Altarejos

Hernando consiguió también el:

señorío de Altarejos.

Este territorio acabaría pasando a su hijo Diego, junto con la alcaidía de Alarcón.

Altarejos se convirtió en uno de los principales núcleos patrimoniales de la rama primogénita de la familia.

Una enorme fortuna

Hernando del Castillo acumuló durante su vida una enorme riqueza.

Uno de sus antiguos criados lo recordaba como:

«muy próspero y riquísimo y que no avía en toda la Mancha en su tiempo hombre tan poderoso».

Su patrimonio se extendía por diferentes puntos de la Tierra de Alarcón.

Entre sus principales intereses aparecen:

  • Altarejos;
  • Perona;
  • la ribera del Júcar;
  • La Noguera;
  • La Losa;
  • Villalgordo;
  • Gascas;
  • La Torre;
  • Olivares del Júcar;
  • propiedades próximas a San Clemente.

Parte de esta riqueza procedía de mercedes de los Pacheco.

Otra parte pudo derivar de adquisiciones realizadas durante los conflictos militares y de la apropiación o compra de bienes en un territorio profundamente alterado por la guerra.

Los molinos del Júcar

Uno de los pilares fundamentales de su riqueza fueron los:

molinos de la ribera del río Júcar.

Sus posesiones se extendían aproximadamente desde:

el molino de la Noguera

hasta:

el molino de la Losa.

También poseía otro molino en el entorno de Ruidera.

El control de estos establecimientos tenía una enorme importancia.

Los campesinos necesitaban llevar el cereal a los molinos para obtener harina.

Por tanto, controlar la molienda significaba controlar:

  • una infraestructura esencial;
  • las maquilas;
  • el cereal;
  • los caminos;
  • una importante fuente de rentas.

El monopolio de la molienda

Los molinos de los Castillo fueron utilizados por vecinos de:

  • San Clemente;
  • Villanueva de la Jara;
  • otras aldeas próximas.

Este control provocó constantes conflictos.

San Clemente litigó por los derechos de molienda desde el siglo XV.

Villanueva de la Jara también se enfrentó a la familia en 1489.

Finalmente, el crecimiento de los concejos de realengo acabaría rompiendo aquel monopolio.

En 1515, durante la generación de su hijo Alonso, San Clemente obtuvo la posibilidad de disponer de sus propios molinos en el:

Vado del Fresno.

La dehesa de Villalgordo

Los intereses del alcaide no se limitaban a los molinos.

También poseía derechos sobre la:

dehesa de Villalgordo.

La combinación de:

molinos + dehesas + tierras + jurisdicción

permitía construir una forma de dominio territorial que conservaba fuertes características señoriales.

Perona

La relación entre Hernando del Castillo y San Clemente alcanzó su punto más conflictivo en:

Perona.

Perona había sido una de las aldeas entregadas a San Clemente cuando la población recibió el villazgo en:

1445.

Treinta años después, Diego López Pacheco intentó separarla nuevamente de la villa.

La donación de Perona de 1475

El:

4 de enero de 1475

Diego López Pacheco concedió a Hernando del Castillo la jurisdicción sobre Perona.

La carta justificaba la merced por:

«los buenos y leales servicios»

prestados por Hernando tanto a Juan Pacheco como al propio Diego.

La concesión incluía:

  • jurisdicción civil;
  • jurisdicción criminal;
  • alta y baja justicia;
  • mero y mixto imperio;
  • capacidad para nombrar representantes;
  • independencia judicial respecto de otras autoridades.

El concejo abierto de 7 de mayo de 1475

La concesión fue presentada personalmente por Hernando del Castillo ante el concejo de San Clemente el:

7 de mayo de 1475.

El concejo se reunió:

en la iglesia de Santiago, a campana repicada.

Hernando aparece en el acta como:

«honrrado cauallero ferrando del castillo señor de la villa de altarejos».

El documento constituye uno de los testimonios más importantes de su relación directa con San Clemente.

¿Aceptó San Clemente voluntariamente?

Formalmente, el concejo aceptó la disposición del marqués.

Sin embargo, décadas después San Clemente sostuvo que aquel consentimiento había sido conseguido:

«por iustos temores e miedos que tovieron del maestre don Juan Pacheco».

La villa argumentaba que nunca había aceptado libremente perder Perona y que había continuado ejerciendo derechos sobre ella.

La horca de Perona

Hernando trató de hacer visible su nueva jurisdicción mediante los símbolos tradicionales del poder señorial.

El más importante era:

la horca.

Levantar una horca significaba proclamar públicamente que el señor poseía:

jurisdicción criminal.

Era una declaración monumental de autoridad.

Para San Clemente, aquella horca significaba exactamente lo contrario:

la pérdida de una parte de su territorio y de su independencia jurisdiccional.

1480: San Clemente derriba la horca

El triunfo de los Reyes Católicos cambió radicalmente la situación.

En 1480, los vecinos y autoridades de San Clemente destruyeron la horca y otros símbolos con los que Hernando pretendía ejercer jurisdicción sobre Perona.

La villa sostenía que la concordia alcanzada después de la Guerra del Marquesado podía reconocer a Hernando:

propiedades territoriales

pero no:

jurisdicción independiente sobre Perona.

La destrucción de la horca constituye uno de los episodios más simbólicos de la historia política sanclementina.

Representaba materialmente:

concejo frente a señor.

Una disputa de siglos

Los Castillo nunca aceptaron plenamente aquella derrota.

Continuaron denominando a Perona:

villa

para destacar su pretendida independencia respecto de San Clemente.

Los pleitos por la jurisdicción y posesión del lugar continuaron durante generaciones.

La disputa se prolongaría hasta el siglo XVII.

En 1626, Rodrigo Pacheco y Castillo compró Perona a la Corona, devolviendo nuevamente la posesión señorial del lugar a los descendientes de aquellas familias.

La Guerra de Sucesión Castellana

La Guerra de Sucesión iniciada tras la muerte de Enrique IV convirtió las tierras del Marquesado en uno de los principales escenarios de lucha entre:

Hernando del Castillo permaneció:

fiel a los Pacheco.

Su fortaleza de Alarcón se convirtió en uno de los principales centros de resistencia señorial.

Hernando frente a los realistas

La guerra adquirió en la Tierra de Alarcón una enorme violencia.

Hernando combatió contra los grupos que pretendían separar las aldeas y villas del Marquesado.

Las fuentes presentan enfrentamientos con individuos pertenecientes a diferentes comunidades de:

  • San Clemente;
  • Villanueva de la Jara;
  • Iniesta;
  • otros territorios.

La lucha no fue únicamente militar.

También estuvo relacionada con:

  • tierras;
  • dehesas;
  • molinos;
  • aprovechamientos comunales;
  • jurisdicción;
  • rivalidades familiares.

Miguel de Zarzuela

En 1476, el copero real:

Miguel de Zarzuela

consiguió ocupar:

  • Motilla;
  • Barchín.

Sin embargo, un intento posterior relacionado con Castillo de Garcimuñoz fue frustrado por las fuerzas de Hernando del Castillo.

La actuación demuestra la importancia militar que conservaba el alcaide dentro del dispositivo defensivo de los Pacheco.

San Clemente y los almagrados

San Clemente terminó convirtiéndose en uno de los principales centros de la rebelión contra el marqués.

Dentro de la historiografía local, los partidarios de la Corona aparecen frecuentemente denominados:

almagrados.

Frente a ellos se situaban los partidarios del poder pachequista, relacionados en algunas fuentes con el nombre de:

sebosos.

Hernando del Castillo constituyó uno de los grandes referentes de este segundo bloque.

Juan López Rosillo

Uno de sus principales adversarios políticos fue:

Juan López Rosillo.

Rosillo representaba buena parte de aquello contra lo que luchaba Hernando:

  • autonomía municipal;
  • incorporación a la Corona;
  • destrucción del poder jurisdiccional de los Pacheco;
  • emancipación de aldeas y villas.

Las enemistades originadas durante la guerra continuaron durante generaciones entre los respectivos grupos familiares.

Una guerra a cuchillo

Los testimonios posteriores presentan el conflicto como una auténtica guerra civil local.

Los partidarios del marqués y los realistas:

  • confiscaban propiedades;
  • destruían cosechas;
  • tomaban prisioneros;
  • saqueaban;
  • atacaban molinos;
  • perseguían enemigos;
  • ocupaban fortalezas.

Un testimonio relata incluso que Hernando acudió acompañado por seis o siete hombres a caballo a un molino del Júcar buscando a:

Pascual García

para matarlo por su participación en la causa realista.

Pascual consiguió salvarse escondiéndose en el cárcavo del molino.

El episodio procede de un testimonio de parte y debe interpretarse dentro de las enemistades producidas por la guerra.

Carlos de Arellano

Uno de los episodios militares más importantes protagonizados por Hernando ocurrió en:

1479.

Una cabalgada de hombres del marqués había saqueado Villanueva de la Jara.

Desde San Clemente salió en persecución de ellos:

Carlos de Arellano.

Arellano fue capturado por las fuerzas de Hernando del Castillo.

El alcaide lo mantuvo preso en:

la fortaleza de Alarcón.

El linaje Granero llegó a intentar tomar por sorpresa la fortaleza para liberar al prisionero.

El intento fracasó.

Este episodio demuestra que la guerra entre el realengo y el Marquesado continuaba siendo extremadamente violenta todavía durante los últimos meses del conflicto.

Jorge Manrique

Mientras Hernando defendía los intereses de Diego López Pacheco desde Alarcón, el bando contrario tenía entre sus principales capitanes a:

Jorge Manrique.

Manrique intervino durante los primeros meses de 1479 en:

  • La Alberca;
  • Las Pedroñeras;
  • El Pedernoso;
  • Las Mesas;
  • el entorno de San Clemente.

Ambos personajes representan así dos caras contrapuestas de la última campaña del Marquesado:

Jorge Manrique → incorporación a la Corona

Hernando del Castillo → resistencia del señorío pachequista

La concordia de 1480

La guerra terminó mediante una serie de acuerdos entre los Reyes Católicos y Diego López Pacheco.

El grueso del antiguo Marquesado quedó dividido entre:

  • territorios conservados por los Pacheco;
  • villas definitivamente incorporadas a la Corona.

Alarcón permaneció vinculada al marqués.

San Clemente permaneció en el realengo.

Esta nueva frontera política condicionaría durante décadas las relaciones entre ambos territorios.

Restitución de los bienes de Hernando

Hernando había sufrido pérdidas de bienes durante la guerra.

Los acuerdos de paz incluyeron disposiciones destinadas a restituir propiedades a los partidarios del marqués.

El:

7 de marzo de 1480

los Reyes Católicos emitieron una provisión de restitución de bienes a favor de Hernando del Castillo.

La restitución no significó, sin embargo, que San Clemente reconociera nuevamente su jurisdicción sobre Perona.

Ese fue precisamente uno de los grandes límites de la victoria política de Hernando.

Después de la guerra

La paz no eliminó los conflictos.

La lucha militar fue sustituida por:

  • pleitos;
  • reclamaciones territoriales;
  • conflictos por dehesas;
  • disputas por molinos;
  • enfrentamientos de linajes.

Hernando conservó un enorme poder en Alarcón, pero el mundo político del territorio estaba cambiando.

Las nuevas villas de realengo defendían cada vez con mayor fuerza:

  • sus términos;
  • sus alcaldes;
  • sus bienes comunales;
  • sus molinos;
  • su jurisdicción.

Hernando y la nueva sociedad de realengo

El modelo de poder representado por Hernando estaba basado en:

fortaleza + señorío + dehesa + molino + clientela militar.

El nuevo modelo que comenzaba a desarrollarse en San Clemente se apoyaba en:

concejo + jurisdicción real + propietarios pecheros + agricultura + mercado.

Esta oposición ayuda a comprender por qué los conflictos entre los Castillo y San Clemente continuarían durante generaciones.

Matrimonio con Juana de Toledo

Hernando del Castillo casó con:

Juana de Toledo.

Las probanzas posteriores presentan en ocasiones a esta mujer como:

Juana de Luna.

Esta segunda denominación parece formar parte de los intentos genealógicos posteriores de relacionarla con el poderoso condestable:

Álvaro de Luna.

Sin embargo, diversos testigos la identifican expresamente como:

Juana de Valladolid y Toledo.

Un antiguo criado de Hernando afirmó haberlos visto:

«hazer vida maridable [...] e tratarse e tenerse como marido e mujer».

El doctor Franco

Juana era identificada como hija del:

doctor Franco.

Este personaje ha sido identificado como:

Diego González de Toledo

o:

Diego González Franco.

Había desempeñado importantes cargos durante el reinado de Juan II, entre ellos:

  • oidor;
  • refrendario;
  • contador mayor de cuentas;
  • miembro del Consejo Real.

La madre de Juana era:

Inés González de Origüela.

Este matrimonio conectaba a Hernando con importantes redes familiares de la administración castellana.

Una política matrimonial

Hernando utilizó los matrimonios de sus hijos como instrumento para insertar a la familia Castillo dentro de la nobleza regional.

Sus alianzas alcanzaron a:

  • Pacheco;
  • Sandoval;
  • Guzmán;
  • Toledo;
  • Inestrosa;
  • otras familias principales.

La estrategia permitió transformar el poder personal del alcaide en una extensa red familiar.

Diego del Castillo

El primogénito conocido fue:

Diego del Castillo.

Heredó:

  • la alcaidía de Alarcón;
  • el señorío de Altarejos.

En 1519 declaró tener sesenta y un años, lo que situaría su nacimiento aproximadamente en:

1458.

También sería procesado por el Santo Oficio.

Alonso del Castillo y Toledo

Otro de los principales hijos fue:

Alonso del Castillo y Toledo.

Casó con:

María de Inestrosa.

Alonso recibió buena parte del patrimonio familiar situado alrededor de:

  • Perona;
  • La Losa;
  • Villalgordo;
  • San Clemente;
  • Villar de Cantos;
  • El Cañavate.

Su rama acabaría profundamente integrada en la vida política sanclementina.

María del Castillo

María del Castillo casó con:

Diego Pacheco

alcaide de Belmonte.

El matrimonio reforzó extraordinariamente la alianza entre los Castillo y los Pacheco.

Sus descendientes desempeñarían importantes papeles en:

  • Belmonte;
  • El Pedernoso;
  • El Cañavate;
  • San Clemente.

Violante del Castillo

Violante del Castillo casó con:

Egas Sandoval

vecino de Huete.

La alianza incorporaba a los Castillo a otra importante red nobiliaria conquense.

Leonor del Castillo

Leonor del Castillo casó con:

Francisco de Guzmán

hermano del señor de El Provencio.

El matrimonio conectaba el patrimonio de los Castillo con el entorno de los Guzmán y Calatayud.

Teresa del Castillo

Teresa del Castillo casó con:

Luis Pacheco

que posteriormente residió en Málaga.

Guiomar del Castillo

Guiomar del Castillo recibió importantes bienes vinculados a:

Olivares del Júcar.

Casó con:

Alonso Álvarez de Toledo

señor de Cervera.

Las propiedades de Olivares constituían otra pieza importante del patrimonio territorial construido alrededor del Júcar.

Juana del Castillo

Otra hija, Juana del Castillo, casó con:

Francisco del Castillo

alcaide de Castillo de Garcimuñoz.

Inés del Castillo

La documentación menciona igualmente a:

Inés del Castillo.

Hernando intentó concertar su matrimonio con:

Juan de Valencia

señor de Piqueras.

La alianza terminó fracasando.

La historiografía relaciona el resentimiento posterior de Juan de Valencia con algunas de las denuncias que terminaron alcanzando al propio Hernando y a su familia.

Genealogía simplificada

Violante González «la Blanquilla»
casada posteriormente con Alonso de Luz
│
└── Hernando del Castillo
    padre biológico desconocido
    │
    casado con Juana de Toledo
    │
    ├── Diego del Castillo
    │   └── alcaide de Alarcón y señor de Altarejos
    │
    ├── Alonso del Castillo y Toledo
    │   └── casado con María de Inestrosa
    │       └── rama de los Castillo de San Clemente
    │
    ├── María del Castillo
    │   └── casada con Diego Pacheco, alcaide de Belmonte
    │
    ├── Violante del Castillo
    │   └── casada con Egas Sandoval
    │
    ├── Leonor del Castillo
    │   └── casada con Francisco de Guzmán
    │
    ├── Teresa del Castillo
    │   └── casada con Luis Pacheco
    │
    ├── Guiomar del Castillo
    │   └── casada con Alonso Álvarez de Toledo,
    │       señor de Cervera
    │
    ├── Juana del Castillo
    │   └── casada con Francisco del Castillo,
    │       alcaide de Castillo de Garcimuñoz
    │
    └── Inés del Castillo
        └── matrimonio proyectado con Juan de Valencia,
            señor de Piqueras

Nota: la reconstrucción familiar presenta variantes dependiendo de las probanzas y genealogías utilizadas. En particular, algunas fuentes plantean dudas sobre si todos los hijos procedían del mismo matrimonio.

La Inquisición

La última etapa de la vida de Hernando quedó marcada por el:

Santo Oficio de la Inquisición.

Su familia ya había sufrido las consecuencias de la persecución inquisitorial con el proceso póstumo contra su madre Violante.

En:

1498

el propio Hernando fue detenido.

Las acusaciones

El:

28 de marzo de 1499

el promotor fiscal de la Inquisición, Pedro López de Zamora, formuló una extensa acusación contra él.

Entre otras cuestiones se le imputaba:

  • guardar el sábado;
  • participar en la fiesta judía de las Cabañuelas;
  • trabajar o mandar trabajar en domingos y fiestas;
  • asistir a misa sin verdadera devoción;
  • retener o no pagar determinados diezmos;
  • mantener contactos con judíos;
  • proteger a conversos perseguidos;
  • ayudar económicamente a fugitivos del Santo Oficio.

La cabañuela de la fortaleza de Alarcón

Uno de los episodios centrales de la acusación se refería a una estructura levantada en la:

torre mocha de la fortaleza de Alarcón.

Según los acusadores, allí habría participado Hernando en la celebración de la fiesta judía de las Cabañuelas junto al físico judío:

Samuel de Cuenca.

Hernando reconoció haber estado allí durante una enfermedad y haber mantenido conversaciones con el médico, pero negó que aquellas conversaciones tuvieran carácter religioso.

Su defensa

La defensa de Hernando constituye uno de los testimonios más interesantes conservados sobre su personalidad.

No se limitó a negar las acusaciones.

Atacó:

  • la credibilidad de los testigos;
  • el secretismo del procedimiento inquisitorial;
  • las contradicciones de las declaraciones;
  • la interpretación religiosa de actos cotidianos.

Afirmó que trabajaba o visitaba sus molinos incluso en días festivos porque era necesario administrar una hacienda de gran tamaño.

Negó que determinados hábitos alimentarios fueran compatibles con las acusaciones de judaísmo.

Y trató de distinguir entre:

  • pecado;
  • blasfemia;
  • incumplimiento religioso;
  • apostasía formal.

La ayuda a conversos perseguidos

Uno de los aspectos que sí reconoció fue haber ayudado a determinadas personas perseguidas por la Inquisición.

La sentencia señala que había:

  • enviado dinero;
  • proporcionado personas que los guiasen;
  • escrito en favor de algunos detenidos.

Este comportamiento acabaría siendo uno de los principales fundamentos de la pena que recibió.

Sentencia de 1499

La sentencia fue considerablemente menos grave de lo que podría sugerir la acusación inicial.

El tribunal declaró que Hernando se había:

«compurgado bien e legítimamente».

Ordenó:

  • ponerlo en libertad;
  • devolverle los bienes embargados;
  • mantener su honra y fama;
  • realizar una abjuración de levi;
  • permanecer treinta días de penitencia en el convento franciscano de Belmonte;
  • pagar 100.000 maravedíes para los gastos del Santo Oficio.

Por tanto, es incorrecto resumir el procedimiento afirmando simplemente que:

«Hernando del Castillo fue condenado por judaísmo».

La realidad procesal fue considerablemente más compleja.

La memoria inquisitorial

A pesar de la relativa benignidad de la sentencia, el proceso tuvo una enorme repercusión sobre sus descendientes.

Durante los pleitos de hidalguía del siglo XVI, el concejo de San Clemente consiguió copias de la documentación inquisitorial de Hernando.

Estos documentos fueron utilizados para cuestionar la:

  • hidalguía;
  • limpieza de sangre;
  • honra;
  • genealogía

de los Castillo.

La memoria del proceso de 1498 continuó afectando a la familia más de medio siglo después.

Los pleitos de hidalguía de sus descendientes

Los nietos de Hernando promovieron durante el siglo XVI extensos pleitos para demostrar su condición hidalga.

En:

23 de septiembre de 1549

obtuvieron inicialmente sentencia favorable.

San Clemente recurrió.

El:

20 de mayo de 1552

la sentencia fue revocada y los hermanos Castillo fueron declarados:

pecheros.

El pleito continuaría después mediante nuevas probanzas.

La lucha jurídica demuestra hasta qué punto las enemistades iniciadas durante la Guerra del Marquesado seguían vivas tres generaciones después.

Una memoria dividida

Las fuentes transmiten dos imágenes completamente diferentes de Hernando.

Para sus partidarios

Era:

  • sabio;
  • valeroso;
  • generoso;
  • buen administrador;
  • noble en sus acciones;
  • poderoso;
  • protector de criados y dependientes.

Para sus enemigos

Era:

  • tiránico;
  • violento;
  • usurpador;
  • servidor del marqués;
  • enemigo de las villas;
  • ambicioso;
  • sospechoso de judaísmo.

Ambas representaciones deben estudiarse dentro de las luchas políticas y familiares de la época.

Patronazgo y beneficencia

Hernando trató también de cultivar una imagen de gobernante generoso.

Las fuentes le atribuyen ayudas de trigo a:

  • monasterios franciscanos;
  • vecinos pobres;
  • niños;
  • diferentes comunidades.

San Clemente recibió de él aproximadamente:

1.000 fanegas de trigo

para comer y sembrar durante un momento de necesidad.

La historiografía advierte, sin embargo, que estas ayudas podían tener también una finalidad política:

generosidad y creación de clientelas no eran comportamientos incompatibles.

Mecenazgo

También se documentan comportamientos de patronazgo personal.

Fabián de la Parrilla recordó cómo pudo:

  • aprender a leer;
  • aprender a escribir;
  • formarse musicalmente

gracias al entorno de Hernando.

Posteriormente desempeñaría funciones religiosas en la iglesia de San Juan de Alarcón.

Este episodio muestra otra dimensión del poder del alcaide: la capacidad de promocionar a personas vinculadas a su casa.

La casa del alcaide en Alarcón

La familia disfrutaba en Alarcón de una posición social extraordinariamente elevada.

Las fuentes recuerdan que en la iglesia de San Juan:

  • Hernando ocupaba un lugar preeminente;
  • su esposa;
  • sus hijas

participaban en las ceremonias sobre alfombras y almohadas, elementos que simbolizaban públicamente su posición social.

La representación del poder se desarrollaba, por tanto, tanto en la fortaleza como dentro de la iglesia.

Últimos años

Hernando sobrevivió a la Guerra del Marquesado, a la muerte de muchos de sus contemporáneos y al proceso inquisitorial.

Los testimonios lo recuerdan al final de su vida como un hombre extremadamente anciano.

Un testigo afirmaba que:

«estava muy cano e paresçía ser muy viejo e que ya casy no podía andar de muy viejo».

Algunos llegaron a atribuirle noventa o cien años, cifras probablemente exageradas.

Fecha de muerte

Tradicionalmente se había situado su muerte en:

1499

coincidiendo con la conclusión del proceso inquisitorial.

Sin embargo, la documentación demuestra que esta fecha debe corregirse.

Gregorio González de Origüela recordaba que había muerto aproximadamente en:

1501.

Además, Hernando intervino como mediador entre Villanueva de la Jara y el nuevo gobernador del Marquesado:

Juan de Villafuerte.

Este gobernador tomó posesión de su cargo el:

12 de octubre de 1501.

Por tanto, Hernando todavía estaba vivo después de esa fecha.

La cronología más probable para su muerte es:

finales de 1501 o 1502.

Enterramiento

No se conoce con seguridad el lugar de enterramiento de Hernando.

Una hipótesis historiográfica propone que pudiera haber elegido un lugar discreto:

la iglesia de Olmillos.

Las misas vinculadas a su memoria se habrían celebrado en Altarejos.

La elección de un enterramiento apartado ha sido relacionada hipotéticamente con el traumático precedente de su madre, cuyos restos habían sido exhumados del convento de San Agustín y quemados por la Inquisición.

La propuesta resulta sugerente, pero:

no está suficientemente demostrada para presentarla como lugar de enterramiento seguro.

Herencia

El patrimonio principal quedó dividido entre sus hijos.

Diego

Diego recibió principalmente:

  • alcaidía de Alarcón;
  • señorío de Altarejos.

Alonso

Alonso recibió la parte del patrimonio más vinculada con San Clemente:

  • Perona;
  • La Losa;
  • Villalgordo;
  • molinos;
  • propiedades próximas a Villar de Cantos;
  • tierras de El Cañavate;
  • otras heredades.

Esta división tendría importantes consecuencias.

Mientras la rama de Diego continuó vinculada al antiguo centro de poder de Alarcón, la de Alonso se proyectó hacia:

la nueva sociedad sanclementina del siglo XVI.

Los Castillo de San Clemente

Los descendientes de Alonso del Castillo acabaron instalándose profundamente en la política sanclementina.

Durante el siglo XVI ocuparon:

  • regidurías perpetuas;
  • cargos municipales;
  • propiedades;
  • censos;
  • viñedos;
  • patronazgos religiosos.

Sin embargo, nunca desapareció completamente la memoria de la enemistad entre su abuelo y la villa.

Los pleitos por:

  • Perona;
  • hidalguía;
  • molinos;
  • dehesas;
  • limpieza de sangre

reactivaron repetidamente aquellas viejas tensiones.

Los Castillo y los Pacheco

Las alianzas matrimoniales terminaron fusionando progresivamente los intereses de ambas familias.

El matrimonio de:

Elvira Cimbrón del Castillo

con:

Juan Pacheco y Guzmán

constituye uno de los ejemplos más importantes.

Con el tiempo, una parte considerable de los patrimonios de los Castillo terminaría integrada dentro de diferentes ramas Pacheco.

Cronología

Fecha Acontecimiento
Primera mitad del siglo XV Nacimiento de Hernando del Castillo. Fecha exacta desconocida.
Juventud Vive en Castillo de Garcimuñoz dentro del entorno familiar de su madre Violante González y Alonso de Luz.
Mediados del siglo XV Entra al servicio de Juan Pacheco como paje, criado y posteriormente hombre de confianza.
ca. 1455 Tradición sobre su participación en la campaña de la vega granadina y posible obtención de una carta de caballería relacionada con Pinos Puente.
1458 y años siguientes Los Pacheco consolidan su dominio sobre Alarcón; Hernando obtiene importantes alcaidías y responsabilidades.
Segunda mitad del siglo XV Se convierte en alcaide de la fortaleza de Alarcón.
Segunda mitad del siglo XV Obtiene el señorío de Altarejos.
4 de enero de 1475 Diego López Pacheco le concede la jurisdicción civil y criminal sobre Perona.
7 de mayo de 1475 Presenta personalmente la merced ante el concejo abierto de San Clemente reunido en la iglesia de Santiago.
1476 Participa en la resistencia pachequista contra las fuerzas de la Corona.
1476 Las fuerzas relacionadas con Hernando frustran una operación realista vinculada a Miguel de Zarzuela.
1476-1479 Guerra abierta entre los partidarios de los Pacheco y las villas realistas de la comarca.
1479 Captura a Carlos de Arellano y lo mantiene preso en la fortaleza de Alarcón.
1480 San Clemente destruye la horca y los símbolos de jurisdicción señorial de Perona.
7 de marzo de 1480 Los Reyes Católicos ordenan la restitución de bienes de Hernando afectados por la guerra.
Década de 1480 Continúan los conflictos por molinos, tierras y aprovechamientos.
1489 Conflictos de Villanueva de la Jara con los molinos y propiedades de los Castillo.
21 de diciembre de 1491 Los restos de su madre Violante González son quemados públicamente en Cuenca por sentencia inquisitorial.
1498 Hernando es apresado por la Inquisición.
28 de marzo de 1499 El fiscal formula acusación por supuestas prácticas judaizantes y protección de conversos.
1499 Sentencia inquisitorial: es tenido por compurgado, recupera libertad y bienes, abjura de levi, recibe treinta días de penitencia y paga cien mil maravedíes.
Después del 12 de octubre de 1501 Interviene todavía en asuntos relacionados con Villanueva de la Jara y la gobernación del Marquesado.
ca. 1501-1502 Fallecimiento probable de Hernando del Castillo.
1519 Su hijo Diego del Castillo es procesado por la Inquisición.
1547-1550 Los descendientes de Hernando litigan por su hidalguía; San Clemente utiliza los antiguos procesos inquisitoriales contra la familia.
23 de septiembre de 1549 Primera sentencia favorable a la hidalguía de los Castillo.
20 de mayo de 1552 La sentencia es revocada y los hermanos Castillo son declarados pecheros.

Lugares relacionados

Lugar Relación
Castillo de Garcimuñoz Lugar de origen y juventud; residencia de su madre y padrastro.
Alarcón Principal centro de poder y fortaleza de la que fue alcaide.
Altarejos Señorío personal posteriormente heredado por Diego del Castillo.
Perona Aldea de San Clemente sobre la que recibió jurisdicción señorial en 1475.
San Clemente Principal comunidad enfrentada a sus pretensiones jurisdiccionales y territoriales.
Río Júcar Centro de sus intereses económicos y molinos.
Molino de la Noguera Uno de los principales molinos vinculados a la familia.
La Losa Molino, dehesa y propiedades vinculadas a los Castillo.
Villalgordo del Júcar Dehesa y territorio vinculado a sus intereses.
Olivares del Júcar Propiedad relacionada con la dote de su hija Guiomar.
Villar de Cantos Espacio de propiedades familiares y posterior expansión patrimonial.
El Cañavate Zona vinculada al patrimonio de sus descendientes.
Villanueva de la Jara Villa realista enfrentada a los intereses de Alarcón y los Castillo.
Iniesta Lugar relacionado con su actividad y redes políticas.
Requena Aparece como alcaide según testimonios posteriores.
Mira Escenario de campañas recordadas por sus contemporáneos.
Belmonte Lugar del convento franciscano donde cumplió la penitencia inquisitorial.
Olmillos Posible lugar de enterramiento según una hipótesis historiográfica.

Personajes relacionados

Personaje Relación
Juan Pacheco Protector, señor y principal responsable de su ascenso.
Diego López Pacheco II marqués de Villena, a cuyo servicio continuó y que le concedió la jurisdicción de Perona.
Violante González, la Blanquilla Madre de Hernando.
Alonso de Luz Padrastro.
Juana de Toledo Esposa.
Diego del Castillo Hijo, sucesor en la alcaidía de Alarcón y Altarejos.
Alonso del Castillo y Toledo Hijo y principal continuador de los intereses familiares en torno a San Clemente.
María del Castillo Hija, casada con Diego Pacheco.
Juan López Rosillo Principal dirigente sanclementino del bando contrario a los Pacheco.
Juan de la Osa Dirigente realista relacionado con la reducción de las villas a la Corona.
Jorge Manrique Capitán realista durante la fase final de la Guerra del Marquesado.
Carlos de Arellano Capitán real capturado por Hernando.
Miguel de Zarzuela Capitán real relacionado con las campañas contra las fortalezas pachequistas.
Pedro Fajardo Adelantado de Murcia y principal dirigente de las operaciones reales contra el Marquesado.

Hernando del Castillo y Juan López Rosillo

La comparación entre Hernando del Castillo y Juan López Rosillo permite comprender dos modelos políticos enfrentados.

Hernando del Castillo Juan López Rosillo
Servidor de los Pacheco Partidario de Isabel y Fernando
Alcaide de Alarcón Dirigente político de San Clemente
Poder basado en fortaleza y señorío Poder basado en comunidad y concejo
Defiende la continuidad del Marquesado Promueve la reducción a la Corona
Pretende jurisdicción sobre Perona Defiende la autonomía de las villas
Gran propietario de molinos y dehesas Representante político del realengo sanclementino
Alarcón como centro del poder San Clemente como nueva cabeza territorial

Esta oposición no debe interpretarse como un enfrentamiento simple entre dos individuos.

Representa una transformación histórica mucho más profunda.

De Alarcón a San Clemente

Durante siglos, Alarcón había sido la gran cabeza territorial del sur de Cuenca.

Hernando del Castillo representa el último gran momento de ese mundo.

Su poder dependía de:

  • la fortaleza;
  • las dehesas;
  • los montes;
  • los molinos;
  • los vínculos señoriales;
  • el servicio militar.

San Clemente representaba un modelo diferente.

La villa crecía alrededor de:

  • agricultura;
  • mercado;
  • propiedad campesina;
  • concejo;
  • jurisdicción propia;
  • relación directa con la Corona.

La Guerra del Marquesado aceleró la transición entre ambos sistemas.

Importancia histórica para San Clemente

Hernando del Castillo debe ocupar un lugar destacado en la historia sanclementina aunque no fuese fundamentalmente vecino de la villa.

Su influencia fue decisiva por varias razones:

  1. Controló buena parte de los poderes territoriales que rodeaban San Clemente.
  2. Fue uno de los principales hombres de los Pacheco.
  3. Recibió en 1475 la jurisdicción sobre Perona, aldea de San Clemente.
  4. Controló importantes molinos utilizados por los sanclementinos.
  5. Se enfrentó al grupo político de Juan López Rosillo.
  6. Participó activamente en la Guerra del Marquesado.
  7. Representó la resistencia señorial frente a las villas que se incorporaban al realengo.
  8. Sus descendientes se establecieron posteriormente en San Clemente.
  9. La familia mantuvo durante generaciones pleitos contra el concejo.
  10. Sus alianzas matrimoniales contribuyeron a formar parte de la futura oligarquía sanclementina.

Interpretación histórica

Hernando del Castillo no puede reducirse a la imagen de un simple antagonista de San Clemente.

Fue un personaje mucho más complejo.

Era al mismo tiempo:

  • guerrero;
  • administrador;
  • propietario;
  • servidor señorial;
  • político;
  • patrono;
  • acusado por la Inquisición;
  • protector de determinados conversos;
  • creador de una extensa red familiar.

Su extraordinaria longevidad le permitió vivir prácticamente toda la transformación política del Marquesado durante la segunda mitad del siglo XV.

Comenzó su trayectoria dentro del mundo construido por Juan Pacheco.

Vivió el apogeo del poder señorial.

Combatió durante su desintegración.

Y murió cuando la nueva geografía política de la comarca estaba ya consolidándose.

Alarcón continuó en manos de los Pacheco.

San Clemente se convirtió en villa de realengo.

Perona volvió a la jurisdicción sanclementina.

Las pequeñas aldeas se convirtieron en villas.

Los antiguos monopolios señoriales comenzaron a ser contestados por concejos cada vez más fuertes.

Hernando sobrevivió a aquella transformación, pero el mundo político sobre el que había construido su poder no sobrevivió intacto.

Para la historia de San Clemente puede formularse, por tanto, una contraposición especialmente significativa:

Si Juan López Rosillo encarna en la memoria sanclementina la reducción de la villa a la Corona, Hernando del Castillo representa el poder militar, señorial y patrimonial de los Pacheco que San Clemente tuvo que superar para convertir su libertad jurisdiccional en una realidad.

Problemas historiográficos

La biografía de Hernando presenta todavía importantes cuestiones abiertas.

Fecha de nacimiento

Desconocida.

Los testimonios indican que murió siendo muy anciano.

Identidad del padre

No está demostrada.

Alonso de Luz fue marido de Violante González, pero parece haber actuado como padrastro.

Genealogía de Trasmiera

Fue defendida por los descendientes en sus pleitos de hidalguía, pero resultó muy discutida y fue combatida por el concejo de San Clemente.

Relación con el licenciado Hernán González del Castillo

Algunos estudios han propuesto identificar al alcaide con el hijo natural del doctor Pedro González del Castillo.

Otros documentos presentan al licenciado con una descendencia Ruiz de Alarcón y aparentemente fallecido antes de 1480.

La cuestión permanece abierta.

Condición nobiliaria

Está documentado como caballero y señor territorial, pero su condición de hidalgo de sangre fue objeto de fuertes controversias entre sus descendientes y el concejo de San Clemente.

Juana de Toledo o Juana de Luna

La documentación proporciona ambas denominaciones.

La reconstrucción historiográfica considera mejor respaldada la identidad como Juana de Toledo, hija del doctor Franco.

Hijos

Las genealogías presentan diferencias sobre los matrimonios y filiaciones de algunos descendientes.

Enterramiento

La identificación de Olmillos como lugar de sepultura es una hipótesis historiográfica.

Véase también

Referencias

<references />

Bibliografía

  • De la Rosa Ferrer, Ignacio. Hernando del Castillo, alcaide de Alarcón, y sus herederos de la villa de San Clemente. 25 de agosto de 2018.
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  • De la Rosa Ferrer, Ignacio. El año mil quinientos de la Mancha conquense.
  • De la Rosa Ferrer, Ignacio. La Edad de Oro de la Mancha Conquense (1520-1586).
  • García Moratalla, Pedro Joaquín. La tierra de Alarcón en el señorío de Villena (siglos XIII-XV). Instituto de Estudios Albacetenses «Don Juan Manuel», Albacete, 2003.
  • Pretel Marín, Aurelio. El señorío de Villena en el siglo XV.
  • Rodríguez Llopis, Miguel. «Procesos de movilidad social en la nobleza conquense: la Tierra de Alarcón en la Baja Edad Media», en Tierra y familia en la España meridional, siglos XIII-XIX. Universidad de Murcia, 1998.
  • Parello, Vincent. «Une famille converse au service du marquis de Villena: les Castillo de Cuenca». Bulletin Hispanique, 102-1, 2000, pp. 15-36.
  • Archivo General de Simancas. Registro General del Sello, LEG. 148003, fol. 405. Restitución de bienes a Hernando del Castillo, 7 de marzo de 1480.
  • Archivo de la Real Chancillería de Granada. 01RACH/CAJA 1015, PIEZA 13. Pleito entre Alonso del Castillo y la villa de San Clemente por la jurisdicción del lugar de Perona, 1517-1626.
  • Archivo de la Real Chancillería de Granada. Pleitos de hidalguía de los descendientes de Hernando del Castillo.

Notas historiográficas