María Portocarrero

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María Portocarrero

María Portocarrero
Marquesa consorte de Villena
Nombre completoMaría Portocarrero Enríquez
Conocido porSu estrecha vinculación residencial con San Clemente y su matrimonio con Juan Pacheco, I marqués de Villena
Años activoca. 1442-1470
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ResidenciaSan Clemente; Belmonte; Castillo de Garcimuñoz
LocalidadMarquesado de Villena
LinajeCasa de Portocarrero
Esposo/aJuan Pacheco
Descendencia
Diego López Pacheco y Portocarrero; Pedro Portocarrero; Francisca Pacheco; Beatriz Pacheco; Catalina Pacheco; María Pacheco; Alfonso Téllez Girón
PadrePedro Portocarrero
MadreBeatriz Enríquez
OcupaciónNoble y señora territorial

María Portocarrero Enríquez (ca. 1425-1470/1471) fue una noble castellana de la Casa de Portocarrero, esposa de Juan Pacheco, I marqués de Villena, y madre de Diego López Pacheco y Portocarrero, II marqués de Villena.

Para la historia de San Clemente constituye una figura de particular importancia. A diferencia de su marido, cuya presencia física en la villa no ha podido demostrarse con seguridad, María Portocarrero aparece documentada residiendo durante largas temporadas en San Clemente durante la segunda mitad del siglo XV.

El testimonio de Isabel la Rubia, antigua criada de la marquesa, permite reconstruir parcialmente la vida doméstica de la casa señorial sanclementina. Isabel recordaba haber sido llevada a San Clemente siendo una muchacha de doce o trece años para entrar al servicio de María Portocarrero, permanecer durante aproximadamente nueve años en su casa y acompañarla ocasionalmente a Castillo de Garcimuñoz y otros lugares de la comarca, aunque afirmaba que la residencia principal de la marquesa era San Clemente.

La historiografía local ha relacionado la elección de San Clemente como residencia de María Portocarrero con el primer proceso de transformación de la pequeña villa de labradores en un centro de atracción para criados, hidalgos, militares y servidores de los Pacheco.

Identificación

María Portocarrero Enríquez pertenecía a uno de los grandes linajes de la nobleza castellana del siglo XV.

El Portal de Archivos Españoles —PARES— la identifica como:

Portocarrero, María (1425-1470)

y la presenta como hija de:

  • Pedro Portocarrero, VI señor de Moguer;
  • Beatriz Enríquez.

Por su matrimonio con Juan Pacheco ostentó la condición de:

marquesa consorte de Villena.

La fecha exacta de su nacimiento y, especialmente, la de su muerte presentan algunas discrepancias historiográficas.

PARES utiliza:

1425-1470

mientras otras reconstrucciones sitúan su fallecimiento en:

1471.

Por este motivo, cuando resulte necesario expresar la incertidumbre, puede utilizarse la fórmula:

ca. 1425-1470/1471.

La Casa de Portocarrero

María pertenecía a la:

Casa de Portocarrero.

Los Portocarrero constituían una poderosa familia nobiliaria con importantes intereses territoriales en Andalucía y Extremadura.

Entre sus posesiones destacaban los señoríos de:

  • Moguer;
  • Villanueva del Fresno;
  • otras heredades y rentas vinculadas al linaje.

La unión matrimonial entre María Portocarrero y Juan Pacheco reunió dos importantes redes patrimoniales.

Por una parte:

Pacheco → Belmonte → Marquesado de Villena

y por otra:

Portocarrero → Moguer → Villanueva del Fresno.

El matrimonio fue, por tanto, una operación de extraordinaria importancia política y patrimonial.

Padres

María fue hija de:

Pedro Portocarrero

y:

Beatriz Enríquez.

La documentación archivística de PARES identifica a Pedro como VI señor de Moguer.

Su madre, Beatriz Enríquez, pertenecía igualmente a una importante familia nobiliaria castellana.

María se convirtió en heredera de importantes derechos patrimoniales de los Portocarrero.

La herencia de Moguer

La juventud de María estuvo marcada por las disputas relacionadas con el:

Señorío de Moguer.

Tras la muerte de su padre, María era todavía menor de edad y diferentes miembros de su parentela intervinieron en la administración o posesión de sus bienes.

La historiografía ha señalado que una parte de aquella herencia le fue disputada.

Su matrimonio con Juan Pacheco tuvo una importancia decisiva para recuperar y consolidar los derechos patrimoniales de María.

La unión no debe interpretarse únicamente como el matrimonio de una joven noble con un poderoso cortesano.

Juan Pacheco obtenía mediante María acceso a una importante herencia.

María obtenía mediante Pacheco el respaldo político necesario para defenderla.

Matrimonio con Juan Pacheco

Hacia 1442, María Portocarrero contrajo matrimonio con:

Juan Pacheco.

Pacheco era ya por entonces uno de los hombres más próximos al príncipe Enrique, futuro Enrique IV de Castilla.

Sin embargo, el matrimonio presentaba un problema canónico.

Juan Pacheco había contraído anteriormente matrimonio y la situación jurídica del nuevo enlace no estaba completamente resuelta.

La bula de Calixto III de 1456

La documentación conservada en el Archivo Histórico de la Nobleza permite precisar el problema.

El:

1 de mayo de 1456

el papa:

Calixto III

autorizó a Juan Pacheco y María Portocarrero a:

celebrar nuevamente su matrimonio.

La documentación explica que el enlace realizado años antes era considerado nulo porque Juan Pacheco todavía estaba casado cuando se produjo.

El documento se conserva con la signatura:

Archivo Histórico de la Nobleza, FRIAS,CP.259,D.3.

La regularización eclesiástica del matrimonio permitió también resolver la posición jurídica de los hijos nacidos de la pareja.

La familia Pacheco-Portocarrero

El matrimonio tuvo una numerosa descendencia.

Entre sus hijos se encuentran, según las diferentes genealogías y documentación archivística:

  • Diego López Pacheco y Portocarrero, heredero principal del marquesado de Villena;
  • Pedro Portocarrero, vinculado al patrimonio materno de Moguer;
  • Francisca Pacheco;
  • Beatriz Pacheco;
  • Catalina Pacheco;
  • María Pacheco Portocarrero;
  • Alfonso Téllez Girón;
  • otros hijos cuya enumeración presenta variantes dependiendo de las genealogías utilizadas.

La historiografía general suele atribuir al matrimonio una descendencia muy numerosa.

Diego López Pacheco

El hijo más importante para la historia de San Clemente fue:

Diego López Pacheco y Portocarrero.

Diego sucedería a su padre como:

II marqués de Villena.

Las fuentes sanclementinas proporcionan un dato extraordinariamente interesante:

Diego pasó parte de su infancia en San Clemente junto a su madre.

La historiografía local interpreta que el niño recordado décadas después por Isabel la Rubia paseando en brazos por las calles de San Clemente era probablemente Diego López Pacheco.

San Clemente como residencia

El aspecto más importante de María Portocarrero para la historia local es su relación directa con:

San Clemente.

Las fuentes son suficientemente claras para afirmar que la marquesa:

pasaba largas temporadas en la villa.

San Clemente se convirtió en una residencia alternativa a los grandes núcleos fortificados de:

La elección resulta especialmente interesante.

Mientras Belmonte y Castillo de Garcimuñoz eran centros fortificados y estrechamente relacionados con el poder militar de los Pacheco, San Clemente era todavía:

una pequeña villa abierta de labradores.

La casa de María Portocarrero

La documentación demuestra que María Portocarrero disponía de:

casa en San Clemente.

No conocemos actualmente su ubicación exacta.

El testimonio de Isabel la Rubia permite únicamente situarla:

cerca de las casas de Diego de Haro.

Esta noticia es especialmente importante porque demuestra que no se trataba simplemente de estancias ocasionales en alojamientos improvisados.

Existía una auténtica:

casa de la marquesa.

Su localización constituye una de las principales líneas abiertas de investigación sobre el San Clemente del siglo XV.

Isabel la Rubia

Una de las personas que mejor permite conocer la vida de María Portocarrero en San Clemente es:

Isabel la Rubia.

Isabel nació aproximadamente hacia:

1445

en:

Osa de la Vega.

Cuando tenía unos doce o trece años fue llevada a San Clemente para entrar al servicio de María Portocarrero.

Décadas después, siendo ya anciana, declaró en un pleito de hidalguía.

Recordaba que había vivido aproximadamente:

nueve años

en la casa de la marquesa.

Una residencia continuada

El testimonio de Isabel resulta especialmente explícito.

Aunque acompañaba ocasionalmente a María Portocarrero a:

  • Castillo de Garcimuñoz;
  • otros lugares de la comarca;

afirmaba que:

la mayor parte del tiempo residían en San Clemente.

Este dato permite hablar con bastante seguridad de:

residencia continuada o habitual.

No parece tratarse simplemente de una visita ocasional.

El problema del niño llevado en brazos

Isabel la Rubia dejó además un recuerdo especialmente evocador.

Afirmaba que paseaba por las calles de San Clemente llevando en brazos a un:

«don Juan Pacheco»

que posteriormente habría sido marqués de Villena.

La identificación literal presenta un problema evidente.

Juan Pacheco, I marqués de Villena, era ya un adulto cuando Isabel entró al servicio de María.

La historiografía local considera, por tanto, que la anciana confundió el nombre después de más de setenta años.

El niño probablemente era:

Diego López Pacheco y Portocarrero.

La identificación es probable, pero debe conservarse como:

interpretación historiográfica.

Diego Pacheco en las calles de San Clemente

Si la interpretación es correcta, el futuro II marqués de Villena habría pasado parte de su infancia:

jugando y siendo criado en las calles de San Clemente.

La imagen resulta particularmente significativa para comprender la relación posterior de Diego con la villa.

Décadas después se documenta su presencia directa en San Clemente.

El:

19 de enero de 1473

Diego López Pacheco otorgó desde la propia villa una carta por la que nombraba al belmonteño:

Alonso de Montoya

alcaide de Riópar.

Por tanto, independientemente de los recuerdos de Isabel la Rubia, la presencia posterior de Diego en San Clemente está documentalmente acreditada.

San Clemente hacia 1460

Cuando María Portocarrero eligió San Clemente como una de sus residencias habituales, la población era todavía muy pequeña.

Las reconstrucciones historiográficas hablan de:

unos ciento treinta vecinos

en torno a 1445 y de una población que probablemente no llegaba todavía a:

doscientas familias.

La villa estaba muy lejos del gran centro administrativo y monumental en que se convertiría durante el siglo XVI.

«Pocas casas y muchas rosas»

Una tradición vinculada a Diego López Pacheco describiría posteriormente San Clemente como:

«un lugar de pocas casas y muchas rosas».

La expresión resume bien la imagen de aquella villa todavía pequeña y escasamente monumental.

Para María Portocarrero, precisamente esa condición pudo constituir uno de sus atractivos.

Frente a las fortalezas de Belmonte o Castillo de Garcimuñoz:

San Clemente ofrecía una residencia abierta dentro de una comunidad esencialmente agrícola.

Una pequeña corte en San Clemente

La marquesa no viajaba sola.

Su residencia implicaba el desplazamiento de:

  • criados;
  • damas;
  • escuderos;
  • administradores;
  • servidores;
  • militares;
  • miembros de familias vinculadas a los Pacheco.

De este modo, alrededor de María Portocarrero se formó en San Clemente una especie de:

pequeña corte señorial itinerante.

No debe entenderse esta expresión como una corte institucional semejante a la real.

Se trata de una forma de describir el conjunto doméstico y clientelar que acompañaba a una gran señora nobiliaria.

Francisco de Haro

Entre las personas relacionadas con la casa de María Portocarrero aparece:

Francisco de Haro.

Aunque su residencia principal se encontraba en:

Ocaña,

frecuentaba la casa de la marquesa en San Clemente.

Esta relación favorecería posteriormente el establecimiento de su familia en la villa.

Diego de Haro

Mucho más importante fue:

Diego de Haro.

Diego estableció su residencia:

junto a la casa de María Portocarrero.

Era hombre de confianza de Juan Pacheco y desarrolló una importante carrera militar al servicio de los marqueses.

Entre sus actividades aparecen:

  • guarda de Castillo de Garcimuñoz;
  • participación en campañas militares;
  • servicio personal al marqués;
  • posesión de tierras en Villar de Cantos.

La llegada de Diego de Haro a San Clemente constituye un buen ejemplo del efecto producido por la residencia de María Portocarrero.

Los Haro y San Clemente

La presencia de los Haro tendría consecuencias duraderas.

Sus descendientes acabarían formando una de las principales familias de:

San Clemente.

La relación puede esquematizarse de la siguiente manera:

María Portocarrero

↓ atrae a su entorno doméstico y señorial

Diego de Haro

↓ fija residencia y patrimonio

Familia Haro de San Clemente

La residencia de la marquesa desempeñó así un papel indirecto en la formación de algunas de las futuras élites locales.

Los Abengoza

También aparecen dentro del entorno señorial:

los Abengoza.

Nuño de Abengoza fue servidor de Juan Pacheco y llegó a ocupar la alcaidía de Villena.

Isabel la Rubia recordaba igualmente a:

Diego de Abengoza

como joven servidor de la casa del marqués.

La movilidad de estas familias entre:

  • San Clemente;
  • Villalgordo;
  • Castillo de Garcimuñoz;
  • Villena;
  • Vara de Rey

muestra la amplitud territorial de las redes clientelares de los Pacheco.

Los Montoya

Otro de los grupos vinculados a la casa señorial fue:

los Montoya.

Durante las décadas siguientes encontramos a diferentes Montoya ocupando:

  • alcaidías;
  • oficios militares;
  • propiedades;
  • posiciones de prestigio.

Algunos acabarían también establecidos en San Clemente y Vara de Rey.

Los Ortega

La familia:

Ortega

mantenía asimismo vínculos con el entorno de los marqueses.

Su principal base territorial estaba en:

Villar de Cantos.

Durante las generaciones siguientes los Ortega se convertirían en una de las principales familias propietarias y políticas de San Clemente.

La transformación social de San Clemente

La historiografía local ha atribuido a la residencia de María Portocarrero un papel importante en la transformación social de San Clemente.

Hasta mediados del siglo XV predominaba una comunidad de:

  • pequeños propietarios;
  • labradores;
  • pecheros;
  • explotaciones agrarias relativamente modestas.

La llegada del entorno señorial de los Pacheco introdujo progresivamente:

  • hidalgos;
  • militares;
  • escuderos;
  • grandes propietarios;
  • criados señoriales;
  • nuevas redes familiares.

Este proceso no destruyó inmediatamente la estructura pechera de la villa, pero comenzó a hacerla más compleja.

Una interpretación historiográfica

Ignacio de la Rosa Ferrer ha planteado que la predilección de María Portocarrero por San Clemente:

contribuyó a convertir la pequeña villa en un centro de atracción comarcal.

Debe mantenerse el carácter interpretativo de esta afirmación.

No puede atribuirse el crecimiento posterior de San Clemente exclusivamente a una persona.

Intervinieron también:

  • su posición geográfica;
  • la red de caminos;
  • el villazgo de 1445;
  • el crecimiento agrícola;
  • el mercado;
  • la incorporación posterior al realengo;
  • el desarrollo administrativo de los siglos XVI y XVII.

Sin embargo, la presencia de la casa señorial pudo actuar como uno de los primeros estímulos.

La posición geográfica de San Clemente

La elección de San Clemente como residencia tampoco fue necesariamente casual.

La villa ocupaba una posición relativamente central entre tres grandes fortalezas:

Belmonte

Castillo de Garcimuñoz

Alarcón.

También estaba conectada con:

  • Vara de Rey;
  • Perona;
  • Villar de Cantos;
  • Santa María del Campo Rus;
  • El Cañavate;
  • Minaya.

La red de caminos convertía San Clemente en un lugar adecuado para desplazamientos dentro de los dominios conquenses de los Pacheco.

María entre Belmonte y Castillo de Garcimuñoz

La documentación presenta una geografía personal de María Portocarrero formada por:

San Clemente ↔ Castillo de Garcimuñoz ↔ Belmonte.

Belmonte constituía el gran centro político de la familia.

Castillo de Garcimuñoz era una poderosa fortaleza estratégica.

San Clemente parece haber desempeñado una función diferente:

residencial y doméstica.

Esta diferencia resulta fundamental para comprender su elección.

María Portocarrero y el villazgo de 1445

Debe distinguirse la figura de María Portocarrero del acto jurídico por el que San Clemente obtuvo el título de villa.

El:

10 de diciembre de 1445

fue:

Juan Pacheco

quien concedió formalmente el villazgo.

No disponemos actualmente de documentación que permita atribuir a María una intervención directa en aquellas capitulaciones.

Por tanto, no debe presentarse como:

coautora del villazgo.

Su importancia para San Clemente pertenece sobre todo a la etapa posterior.

De villa señorial a residencia nobiliaria

La secuencia histórica puede expresarse así:

1445

Juan Pacheco convierte San Clemente en villa de su señorío.

↓

Décadas de 1450-1460

María Portocarrero utiliza San Clemente como residencia habitual.

↓

Llegada de servidores

Haro, Montoya, Abengoza y otros hombres vinculados al poder señorial frecuentan o se establecen en la comarca.

↓

Crecimiento social y económico

La antigua villa campesina comienza a adquirir una posición regional más compleja.

Esta transformación precedió a la gran expansión sanclementina del siglo XVI.

El mayorazgo y el problema de 1472

Una fuente retrospectiva conservada dentro de la documentación sobre Perona afirma:

«El Marqués de Villena duque de Escalona don Juan Pacheco y doña María Portocarrero su mujer fundaron maiorazgo el año de 1472 de Sant Clemente y lugares de su tierra en cabeça de don Diego su hijo».

La noticia es importante porque vincula directamente:

  • Juan Pacheco;
  • María Portocarrero;
  • Diego López Pacheco;
  • San Clemente;
  • el patrimonio señorial.

Sin embargo, presenta un problema cronológico.

PARES fecha la muerte de María Portocarrero en:

1470.

Otra historiografía propone:

1471.

Ambas fechas son anteriores a 1472.

Por tanto, mientras no se examine directamente el documento originario o la cadena de traslados, el dato debe presentarse como:

afirmación contenida en una fuente retrospectiva cuya cronología necesita revisión.

No debe utilizarse para afirmar sin reservas que María estuvo personalmente presente en una fundación realizada en 1472.

El testamento de Juan Pacheco y los 500.000 maravedíes

La documentación estudiada por la historiografía sanclementina señala igualmente que Juan Pacheco dispuso a favor de María Portocarrero una renta de:

500.000 maravedíes.

Esta renta se situaba sobre derechos y rentas procedentes de:

La noticia demuestra el importante valor económico que estas poblaciones tenían dentro de la hacienda señorial de los Pacheco.

Dada la discusión sobre la fecha exacta de muerte de María, es preferible hablar de:

disposición testamentaria en su favor

y no afirmar automáticamente que llegó a disfrutar durante años de aquella renta después de la muerte de Juan Pacheco.

María y la economía señorial

El caso de los 500.000 maravedíes muestra que San Clemente no era únicamente una residencia agradable.

También formaba parte del:

sistema fiscal y patrimonial del Marquesado de Villena.

La villa proporcionaba:

  • pechos;
  • derechos;
  • rentas;
  • recursos agrarios;
  • servicios;
  • hombres.

Por tanto, la relación de María con San Clemente tenía simultáneamente:

una dimensión residencial

y:

una dimensión económica.

Una mujer dentro del poder señorial

La documentación conservada permite superar una interpretación excesivamente pasiva de María Portocarrero.

No fue únicamente:

«la mujer de Juan Pacheco».

Era:

  • heredera de una gran casa nobiliaria;
  • señora de importantes derechos patrimoniales;
  • cabeza de una casa doméstica propia;
  • madre del futuro marqués;
  • centro de una red clientelar;
  • protagonista de desplazamientos entre diferentes villas y fortalezas;
  • figura con capacidad para atraer servidores y familias a sus lugares de residencia.

La presencia de su casa en San Clemente constituye una manifestación concreta de ese poder.

La marquesa y sus criadas

El testimonio de Isabel la Rubia permite observar además una dimensión poco frecuente en las fuentes políticas tradicionales:

la casa femenina de la marquesa.

Dentro de esta estructura existían:

  • criadas;
  • jóvenes acogidas;
  • servidores domésticos;
  • personas criadas en su casa;
  • mujeres a las que posteriormente podía favorecer mediante matrimonios.

Isabel afirmó que María Portocarrero terminó interviniendo incluso en su matrimonio cuando alcanzó aproximadamente los veinte años.

Esta dimensión doméstica ayuda a comprender cómo funcionaban las redes nobiliarias más allá de:

  • castillos;
  • guerras;
  • títulos;
  • acuerdos políticos.

Las mujeres y las redes de poder

La figura de María Portocarrero permite estudiar un aspecto frecuentemente oculto de la historia del Marquesado de Villena.

Los grandes linajes no se expandían únicamente mediante:

  • soldados;
  • alcaides;
  • corregidores;
  • administradores.

También lo hacían mediante:

  • matrimonios;
  • casas femeninas;
  • criadas;
  • nodrizas;
  • parentescos;
  • alianzas domésticas.

En este sentido, la residencia de María en San Clemente pudo tener una influencia social tan importante como la presencia de algunos hombres de armas de Juan Pacheco.

Muerte

La fecha de fallecimiento de María Portocarrero presenta discrepancias.

El registro de autoridad de PARES establece:

1470.

Otra historiografía, apoyándose en noticias testamentarias y cronísticas, utiliza:

1471.

No disponemos dentro de las fuentes sanclementinas estudiadas de un documento que permita resolver definitivamente esta diferencia.

Por ello:

1470/1471

constituye una fórmula prudente cuando se quiera reflejar el estado de la cuestión.

Juan Pacheco después de María

Juan Pacheco sobrevivió algunos años a María Portocarrero.

Murió el:

4 de octubre de 1474.

Su heredero fue:

Diego López Pacheco.

Pocos meses después comenzó la gran crisis sucesoria que acabaría provocando la:

Guerra del Marquesado de Villena.

María no llegó, por tanto, a contemplar el enfrentamiento que terminaría separando definitivamente a San Clemente de la casa señorial a la que había estado tan estrechamente vinculada.

1476: ruptura con los Pacheco

En:

1476

San Clemente se incorporó al bando de:

Isabel I de Castilla.

La villa inició entonces su ruptura con Diego López Pacheco.

Resulta históricamente paradójico.

La población en la que María había pasado largas temporadas y donde probablemente había criado a Diego se convertiría apenas unos años después en una de las comunidades que lucharon por abandonar su señorío.

El ciclo puede sintetizarse así:

1445 — Juan Pacheco concede el villazgo

↓

ca. 1455-1470 — María Portocarrero convierte San Clemente en una de sus residencias

↓

1476 — San Clemente abandona el dominio de los Pacheco

María Portocarrero y Juan López Rosillo

No conocemos actualmente una relación personal documentada entre María Portocarrero y:

Juan López Rosillo.

Ambos pudieron coincidir temporalmente en San Clemente si Rosillo ya se encontraba establecido en la villa durante las décadas de 1450 o 1460.

Sin embargo, no debe afirmarse ningún encuentro sin documentación.

Rosillo adquiriría protagonismo político después de la muerte de María, especialmente durante la ruptura con el Marquesado.

Importancia histórica para San Clemente

La figura de María Portocarrero resulta fundamental para la historia de San Clemente por varias razones:

  1. Su residencia personal en la villa está documentada por testimonios de personas de su propia casa.
  2. Parece haber considerado San Clemente una residencia preferente frente a los centros fortificados de Belmonte y Castillo de Garcimuñoz.
  3. Su hijo Diego López Pacheco pasó probablemente parte de su infancia en la villa.
  4. Su casa atrajo a miembros de las redes militares y clientelares de los Pacheco.
  5. La presencia de los Haro en San Clemente está directamente relacionada con su residencia.
  6. La historiografía relaciona su estancia con una primera etapa de crecimiento y centralidad regional.
  7. San Clemente formaba parte de las rentas destinadas a sostener su posición dentro de la casa señorial.
  8. Su biografía permite estudiar el papel de las mujeres nobles dentro de las redes políticas del Marquesado.
  9. Representa el periodo intermedio entre el villazgo de 1445 y la ruptura con los Pacheco en 1476.

Cronología

Fecha Acontecimiento
ca. 1425 Nacimiento aproximado según la cronología adoptada por PARES.
Década de 1430-1440 Disputas relacionadas con la herencia de la Casa de Portocarrero.
ca. 1442 Unión matrimonial con Juan Pacheco.
1445 Juan Pacheco recibe el marquesado de Villena y San Clemente pasa a formar parte de sus dominios como villa.
10 de diciembre de 1445 Juan Pacheco concede el villazgo y jurisdicción propia a San Clemente. No está documentada una intervención personal de María en el acto.
1 de mayo de 1456 Calixto III autoriza a Juan Pacheco y María Portocarrero a celebrar nuevamente su matrimonio.
Década de 1450 María comienza a utilizar San Clemente como una de sus residencias habituales.
ca. 1458-1460 Isabel la Rubia entra siendo adolescente al servicio de María Portocarrero en San Clemente.
Década de 1460 La casa de la marquesa actúa como núcleo de atracción de servidores y familias vinculadas a los Pacheco.
Década de 1460 El futuro Diego López Pacheco pasa probablemente parte de su infancia en San Clemente.
1470 Año de fallecimiento según PARES.
1471 Año alternativo de fallecimiento utilizado por otra historiografía.
1472 Una fuente retrospectiva atribuye a Juan Pacheco y María Portocarrero la fundación de un mayorazgo sobre San Clemente y lugares de su tierra; la fecha plantea problemas cronológicos y requiere revisión.
1474 Fallece Juan Pacheco.
1476 San Clemente rompe con los Pacheco y se incorpora al realengo.

Lugares relacionados

Lugar Relación
San Clemente Una de sus residencias habituales y principal vínculo de María con la historia local.
Belmonte Principal centro político y señorial de los Pacheco.
Castillo de Belmonte Símbolo monumental del poder de la familia.
Castillo de Garcimuñoz Otro de los lugares a los que María se desplazaba con su casa.
Moguer Señorío vinculado a la Casa de Portocarrero.
Villanueva del Fresno Territorio relacionado con la herencia de los Portocarrero.
Iniesta Villa cuyas rentas aparecen vinculadas a la disposición económica realizada en favor de María.
Villar de Cantos Lugar de propiedades de servidores como Diego de Haro.
Osa de la Vega Lugar de procedencia de Isabel la Rubia, criada de María.

Personajes relacionados

Personaje Relación
Juan Pacheco Esposo, I marqués de Villena.
Diego López Pacheco y Portocarrero Hijo y heredero del marquesado.
Pedro Portocarrero Hijo relacionado con el patrimonio materno.
Beatriz Pacheco Hija.
Isabel la Rubia Criada y principal testigo de la residencia sanclementina de María.
Diego de Haro Servidor de los Pacheco establecido junto a la casa de María en San Clemente.
Francisco de Haro Miembro del entorno de la marquesa.
Nuño de Abengoza Servidor de la casa de Pacheco y alcaide de Villena.
Juan López Rosillo Contemporáneo sanclementino cuyo protagonismo político pertenece principalmente a la etapa inmediatamente posterior.

Genealogía simplificada

Pedro Portocarrero
VI señor de Moguer
casado con
Beatriz Enríquez
│
└── María Portocarrero Enríquez
    ca. 1425-1470/1471
    │
    casada con
    Juan Pacheco
    I marqués de Villena
    │
    ├── Diego López Pacheco y Portocarrero
    │   II marqués de Villena
    │
    ├── Pedro Portocarrero
    ├── Francisca Pacheco
    ├── Beatriz Pacheco
    ├── Catalina Pacheco
    ├── María Pacheco
    ├── Alfonso Téllez Girón
    └── otros descendientes según las genealogías

Heráldica

La heráldica de María Portocarrero debe estudiarse dentro de la:

Casa de Portocarrero.

Su matrimonio con Juan Pacheco produjo una estrecha asociación entre:

Pacheco

y:

Portocarrero.

No debe atribuirse a María un escudo concreto conservado en San Clemente sin estudiar previamente:

  • procedencia;
  • cronología;
  • cuarteles;
  • ubicación;
  • relación con la casa marquesal.

¿Dónde estaba su casa de San Clemente?

Actualmente no se conoce con seguridad la ubicación exacta.

El principal indicio documental procede de Isabel la Rubia.

La testigo afirma que:

María Portocarrero vivía cerca de las casas de Diego de Haro.

Por tanto, una futura investigación debería tratar de localizar:

  1. las casas de Diego de Haro;
  2. los solares de los Haro durante la segunda mitad del siglo XV;
  3. protocolos y pleitos con referencias a linderos;
  4. posibles menciones a «casas de la marquesa»;
  5. propiedades posteriores surgidas de aquel conjunto residencial.

La identificación arqueológica o documental de esta casa sería un descubrimiento de primera importancia para la historia urbana de San Clemente.

Estado de la cuestión

Nacimiento

PARES utiliza 1425.

Otra historiografía aproxima su nacimiento a fechas algo posteriores.

Debe evitarse atribuirle día y lugar exactos mientras no aparezca documentación específica.

Fallecimiento

PARES utiliza 1470.

Otros autores utilizan 1471.

La diferencia continúa abierta.

Residencia en San Clemente

Bien documentada.

El testimonio de Isabel la Rubia constituye una fuente especialmente importante.

Ubicación de su casa

Desconocida.

Sabemos únicamente que estaba próxima a las casas de Diego de Haro.

Infancia de Diego López Pacheco en San Clemente

Muy probable, pero parcialmente reconstruida mediante un testimonio retrospectivo.

Isabel la Rubia confundió aparentemente el nombre del niño.

Influencia sobre el crecimiento de San Clemente

Interpretación historiográfica razonable.

Su residencia pudo atraer servidores y familias, pero el crecimiento sanclementino tuvo múltiples causas.

Mayorazgo de 1472

Problemático.

Una fuente retrospectiva afirma que Juan Pacheco y María Portocarrero lo fundaron conjuntamente, pero las fechas aceptadas de fallecimiento de María son anteriores.

Requiere revisar el documento originario.

Interpretación histórica

María Portocarrero ocupa una posición singular dentro de la historia de San Clemente.

Juan Pacheco fue el hombre que:

convirtió jurídicamente a San Clemente en villa.

Pero María parece haber sido quien:

incorporó físicamente San Clemente a la vida cotidiana de la casa marquesal.

Ella vivió allí.

Allí estuvo su casa.

Allí estuvieron sus criados.

Allí crecieron o pasaron temporadas sus hijos.

Allí se instalaron hombres vinculados a los Pacheco.

Y alrededor de aquella residencia comenzó a formarse una sociedad más compleja que la pequeña comunidad campesina existente en 1445.

No podemos convertirla por ello en responsable única del crecimiento de San Clemente.

Pero tampoco debe quedar reducida en la historia local a una mera nota genealógica junto al nombre de Juan Pacheco.

Su presencia permite entender una transformación más profunda:

San Clemente dejó de ser únicamente una villa dependiente del marqués para convertirse también en uno de los lugares donde la propia casa de Villena vivía, criaba a sus hijos y tejía sus redes de fidelidad.

La paradoja histórica aparecería pocos años después.

Aquellas mismas calles en las que probablemente había crecido Diego López Pacheco serían las calles de una villa que, en 1476, se levantaría contra su autoridad.

Véase también

Referencias

<references />

Bibliografía

  • De la Rosa Ferrer, Ignacio. Personajes históricos de la villa de San Clemente (desde sus orígenes hasta 1650), especialmente pp. 284, 307 y 339. ISBN 978-84-09-65292-1.
  • De la Rosa Ferrer, Ignacio. El año mil quinientos de la Mancha conquense. ISBN 978-84-09-21962-9.
  • De la Rosa Ferrer, Ignacio. La Edad de Oro de la Mancha Conquense (1520-1586). ISBN 978-84-09-51734-3.
  • De la Rosa Ferrer, Ignacio. Sobre los Haro de la villa de San Clemente.
  • De la Rosa Ferrer, Ignacio. Hidalgos de la villa de San Clemente.
  • De la Rosa Ferrer, Ignacio. Documentos sobre Perona, aldea de San Clemente.
  • Franco Silva, Alfonso. «Las mujeres de Juan Pacheco y su parentela». Historia. Instituciones. Documentos, n.º 36, 2009.
  • Portal de Archivos Españoles (PARES). Autoridad: Portocarrero, María (1425-1470).
  • Archivo Histórico de la Nobleza. FRIAS,CP.259,D.3. Autorización de Calixto III a Juan Pacheco y María Portocarrero para celebrar nuevamente matrimonio, 1 de mayo de 1456.
  • Archivo de la Real Chancillería de Granada. Pleito de hidalguía de Hernán Vázquez de Haro, 1531-1532, signatura antigua 303-381-15.

Nota historiográfica

La importancia de María Portocarrero para la historia de San Clemente está sustentada principalmente en el testimonio de Isabel la Rubia, antigua criada de la marquesa, que confirma una residencia prolongada de su señora en la villa y sus desplazamientos ocasionales a Castillo de Garcimuñoz y otros lugares. La localización exacta de su casa permanece desconocida. La fecha de muerte presenta discrepancias: PARES utiliza 1470 y otra historiografía 1471. Por esta razón debe tratarse con especial cautela la afirmación, contenida en documentación retrospectiva relativa a Perona, de que Juan Pacheco y María Portocarrero fundaron conjuntamente en 1472 un mayorazgo sobre San Clemente y sus lugares.